Vous avez plein de merde
Hoy fue un día de mierda. Estoy cansado a más no poder y me detengo a escribir, únicamente porque no sé que otra cosa hacer, ciertamente no voy a hacer la tarea.
Fue tan extraño regresar a clases, todos me miraban feo, casi culpándome por lo sucedido, bueno, no, soy yo quien se culpa por lo sucedido, pero eso es otro tema, aparte.
Javier también estaba destruido, estoy seguro de que algo le pasa y nada tiene que ver con la pelirroja del infierno, me gustaría sacarle la verdad aunque fuese a golpes, pero con un brazo de yeso no sé que tan prudente sea eso. Lo más probable es que mi contrincante salga más herido que yo, después de todo ya tengo un brazo quebrado, no puede haber algo peor, teniendo en cuenta que estaría golpeando a otra persona con dicho brazo.
Creo que la peor parte de haber estado en un choque con consecuencias tan graves y obvias, es que la gente que no me conocía ahora me conoce y las niñitas que están próximas a pasar a primero medio, que juran que para ser populares han de ser putas, se susurran entre ellas cada vez que paso y se deshacen en risitas que se supone yo debo creer son tiernas, una de ellas me molesta especialmente, porque cada vez que rie se tapa la boca y creo que no hay peor risa que la mal disimulada, por Zeus, estaba en frente de ella, con una ceja levantada y luciendo muy molesto y ella insistía en reírse, taparse la boca y coquetear conmigo un poco; no, no me siento halagado ¡creo que es patético! sin mencionar que puedo ligar solito de lo más bien, no necesito que las personas se ofrezcan como si estuvieramos en el mercado de carne, de la misma manera que tampoco necesito un carnicero que me ponga el mejor corte en frente para que yo lo apruebe, voy a insistir en que puedo ligar solito y de lo más bien, nunca me ha faltado.... Me pasé de la raya, pero de lo molesto y cansado que estoy ni siquiera pensaré en arreglar o repasar lo que acabo de escribir, que suene como suene, probablemente la verdad es peor.
A N T O I N E
PD: Mi mamá le compró un regalo a Javier por su esfuerzo en venir a cuidarme, estoy seguro que hasta las orejas se me van a sonrojar cuando se lo entregue, pero que más da, se lo merece, aun cuando se haya dormido en la mejor parte de mi película favorita.
